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Relato de la trama del traidor

03.11.2016 | Por Juan Aguzzi

El viernes 21, el periodista y escritor Ricardo Patán (como le llaman) Ragendorfer estuvo en las instalaciones del Centro de Formación Pichincha para brindar una charla abierta a periodistas de los medios locales sobre su oficio y sobre “Los doblados”, su fascinante libro sobre el Oso Ranier, un infiltrado en el ERP que fue el más letal que tuvo la guerrilla argentina, y donde echa luz sobre la inteligencia y las directivas que cocinaron el golpe cívico–militar del 76.

Ragendorfer fue colaborador, entre otros, de El Porteño, Noticias, Página 12 , Ámbito Financiero; de La Prensa y La Nación; de Rolling Stone y Le Monde Diplomatique; fue investigador del Archivo Nacional de la Memoria, organismo de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación; entre otros, es autor de los libros Robo y falsificación de obras de arte en Argentina (1992), La Bonaerense (1997), La secta del gatillo (2003), La maldición de Salsipuedes (2016); fue coguionista de la película El Bonaerense (Pablo Trapero) y participó desde la investigación y entrevistas para Parapolicial Negro (Javier Diment) y El túnel de los huesos (Nacho Garasino); trabajó como columnista y tuvo programas propios en radio y televisión abierta y de cable y dictó cursos y seminarios en universidades

 
 
 

Periodista, escritor, cronista, investigador del terrorismo de Estado, guionista y un largo rosario de oficios vinculados con la escritura y el periodismo de opinión definirían buena parte de lo que es Ricardo Ragendorfer; lo otro que lo pinta entero también es su entrega en la conversación y su disposición a responder afanándose en el detalle. Eso quedó en evidencia en una encendida conversa sobre su reciente libro, “Los Doblados”, una inédita crónica sobre los meses previos –el tiempo donde tiene lugar el laboratorio para el golpe de Estado cívico-militar del 76– al fallido copamiento del batallón del ejército Domingo Viejobueno en Monte Chingolo, una derrota que sellaría el comienzo del fin para la organización guerrillera ERP y que tuvo como protagonista casi exclusivo a un soplón, un infiltrado llamado Jesús de Rafael Ranier, alias Oso, quien llevó a la muerte y la desaparición a alrededor de 120 militantes. Una charla que podría haber tenido una duración impredecible, en ese tono de comentar el fenómeno de la traición actuada por tan siniestro personaje, si no se hubiera advertido que el grabador continuaba apagado y había que comenzar la entrevista. “Los Doblados” examina los pliegues de la urdimbre represiva que culminaría en el control operacional del país a manos de las Fuerzas Armadas a través de la exhaustiva recreación de momentos ocurridos en el Batallón de Inteligencia 601, el Edificio Libertador, la Casa Rosada y las viviendas de seguridad en las que la cúpula guerrillera planeaba sus operativos y recupera esas situaciones con diálogos que encarnan a los protagonistas de modo verosímil e inequívoco, atravesados como estaban por esa encrucijada histórico-política. Así desfilan personajes execrables como el mayor Carlos Españadero, el general Albano Harguindeguy, el capitán Héctor Vergez y el agente chileno Enrique Arancibia Clavel, partícipes del Plan Cóndor, junto con otros más sensibles y nobles, militantes comprometidos con la lucha armada, más allá de los cuestionamientos que pudieran caberle a sus estrategias.

—Tomás fundamentalmente la figura de ese personaje siniestro que fue el Oso Ranier, describiendo sobre todo la capacidad de provocar daño que tuvo; ¿en la idea para “Los Doblados” aparece primero este personaje o antes estaba investigar cómo funcionaba el Batallón de Inteligencia 601?

—Yo voy a hablar con Españadero (mayor del ejército perteneciente al SIE y adiestrador y contacto del Oso) porque me interesaba el episodio cuando secuestran a los hijos de Santucho (Roberto, líder del ERP); eso había salido en la revista TXT donde yo laburaba y me había interesado el tema de Españadero y también el del Oso, del que se sabía de su existencia desde 1975 pero quería profundizarlo. Busqué el teléfono de Españadero en la guía y le dije que me interesaba hablar sobre el Oso especialmente y el tipo agarró viaje enseguida al grito de “¡Fue un héroe de guerra!!!”

—Sin embargo Españadero después lo entrega sin vueltas; ¿qué tenía el Oso a diferencia de otros infiltrados?

—Sí, lo deja en manos del ERP luego de Monte Chingolo. El caso del Oso es bastante singular porque en su rol de infiltrado no hubo otro más dañino y letal; entregó 120 personas incluidos los 53 que murieron en Monte Chingolo, entregó imprentas, casas operativas, depósitos, dejó un tendal, y curiosamente, el tipo no era de inteligencia, no era un cuadro político ni militar, era un lumpen de capacidades muy limitadas y con un intelecto rayano en el retraso madurativo, pero había sido bien adiestrado para ver y oír, pese a que él no comprendía el alcance de esos registros.

—¿Por qué pensás que un tipo con estas características era tan indetectable para la inteligencia del ERP, y para los militantes entre los que se movía?

—En ese sentido, así como no era un agente de inteligencia tampoco era un militante importante dentro de la estructura del ERP, el tipo ni siquiera formaba parte del PRT, que era el brazo político del ERP, adonde accedían los militantes más calificados, pero tenía una cosa fundamental: era chofer de logística, llevaba cosas de un lado a otro, llevaba gente, conocía lugares, caras, datos. —Un lugar inmejorable. —Sí, un tipo así era más importante en ese lugar que si hubieran cooptado alguien del buró político, y por otra parte el ERP tenía una lectura un tanto idealizada de su capacidad de detectar infiltrados, y eso estaba sustentado en una idea que Santucho repetía una y otra vez: un “filtro” puede penetrar en alguna estructura del ERP pero habrá una discordancia entre sus actitudes, que son un reflejo de su moral burguesa, que lo van a poner en evidencia; y eso no sucedió, además todo el mundo lo tenía al Oso como un lumpen pero a la vez era muy servicial, en el doble sentido de la palabra, conseguía y solucionaba cosas, tenía practicidad y en medio de esa agenda revolucionaria si le gustaba ir al hipódromo y le gustaban las putas, bueno. Y hay que tener en cuenta que el enfrentamiento entre la represión y las organizaciones armadas estaba cifrado en la creencia del ejército de que esto era una guerra de inteligencia, y para las organizaciones guerrilleras, la cuestión de inteligencia estaba en un segundo o tercer plano. —De todos modos, con el informe que le pasa la inteligencia montonera al ERP, este tipo aparece allí con su apodo de Oso. —Sí, la inteligencia de las dos organizaciones era bastante artesanal, integradas por gente brillante, en Montoneros estaba (Rodolfo) Walsh, y en el ERP estaba Pepe Mangini, pero una cosa es la inteligencia y otra la contrainteligencia; en cuanto a la inteligencia, el aparato del ERP era muy ingenioso, era muy artesanal pero muy criterioso: la menor cantidad de personas en los mejores lugares; no tenían aparatos de contrainteligencia hasta que lo organizan una vez que apareció el tema del Oso, porque Montoneros le había pasado el dato de un tipo apodado así en Capital pero el Oso era logística de provincia (de Buenos Aires), por eso peinan toda Capital, no encuentran ningún Oso y se olvidan del asunto. A mí me alucinó que a medida que avanzaba en el tema de Monte Chingolo y en la figura del Oso me encontraba todo el tiempo con un contrapunto entre Santucho y Pepe Mangini, que la tenía clara que el copamiento estaba cantado; a último momento hay una discusión cuando no encuentran al Oso en Capital y Santucho dice que hay que hacerlo igual (el copamiento). Mangini sostenía que el hecho de que no hubiera ninguna persona con ese apodo quería decir que ni siquiera se conocía el apodo del “filtro”.

—Los diálogos de los militantes y del Oso mismo tienen verosimilitud y contundencia; ¿cómo los trabajaste?

—No hay cosa que yo haya puesto que ellos no hayan dicho, lo que pasa es que en todas las entrevistas que hice, con milicos y otros, a mí me interesaban mucho los lugares y los diálogos; me acuerdo que gran parte de una entrevista que le hice al represor Héctor Vergez fue la descripción que me hizo del Batallón 601 por dentro; los diálogos de cómo se dijo una cosa u otra en el libro siempre están encabezados por un textual de un personaje y después reproduzco lo que se dijo, no hay ningún diálogo que haya sido inventado. Siempre la escritura, tanto en la ficción como en la no ficción, es un acto de ilusionismo, yo siempre me pregunté si la vida imita a la literatura o la literatura a la vida, que es una pregunta incontestable pero sí sé cuál es la diferencia entre la ficción y la no ficción, cuando escribís una ficción el truco consiste en que se parezca mucho a un hecho real; pero si escribís una no ficción, una investigación periodística por ejemplo, el truco está en que ese texto parezca una novela.

—¿Cuánto te llevó la investigación y cuándo aparece la idea de adoptar la forma que tiene?

—Esto surge en aquella nota con Españadero hace 10 años en la revista “Caras y Caretas” y se llamó El exterminador de la subversión, que era una reducción en ocho mil caracteres de este libro; a medida que lo fui escribiendo me fui metiendo en el terrorismo de Estado, incluso había escrito un borrador del primer capítulo hace unos años; lo entrevisté a Eduardo Luis Duhalde y luego de esa entrevista salí como investigador del Archivo Nacional de la Memoria, donde estuve trabajando hasta hace poco, y ahí accedí a documentación y descubrí la famosa directiva 404, “la Peugeot”, que eran 24 copias enviadas a los máximos jefes militares para poner en marcha el aparato represivo, era un documento que estaba perdido y yo lo encontré en el Archivo; a partir del decreto de aniquilamiento los milicos toman el control operacional del país, el poder pasa de la Casa Rosada al Edificio del Libertador. Aunque no me lo propuse, este libro tiene documentación y testimonios que refutan esas hipótesis que señalan que fue el intento de copamiento montonero en el Regimiento 29 de Formosa lo que decidió a los militares a dar el golpe de Estado; no, el golpe de Estado estaba planeado desde antes y necesitaba un hecho de esas características para lograr la firma de ese decreto.

 

Taller con Alberto Salcedo Ramos 2ª edición

Taller con Alberto Salcedo Ramos 2ª edición

Abre la inscripción para participar de la segunda edición en Rosario del Taller de Periodismo Narrativo que dictará el maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano Alberto Salcedo Ramos, un espacio para compartir claves a la hora de contar historias de no ficción, producir textos periodísticos y reflexionar a partir de la lectura de materiales pedagógicos. La propuesta se desarrollará los días 26, 27 y 28 de julio, de 9 a 14, en el Centro de Formación Profesional Pichincha de calle Santiago 146 bis.

Las personas interesadas deberán inscribirse en el siguiente link hasta el 9 de junio. El costo de la capacitación es de $500 para afiliadas/os al SPR. En caso de que el número de aspirantes supere la cantidad de becas, se realizará un sorteo público en una fecha a determinar. Quienes no estén afiliados y deseen participar deberán abonar $1200. Por consultas, comunicarse al sindicato@prensarosario.org o al 4408292 int.5.


¡¡TODXS A LA ESCUELA!!

¡¡TODXS A LA ESCUELA!!


Taller gratuito sobre periodismo de géneros

Abre la inscripción al segundo taller gratuito del ciclo "Presentes para un periodismo de géneros" que brindará herramientas para la cobertura de temáticas de la diversidad sexual. Se realizará el 14 de junio, de 16 a 20, en el Centro de Formación Pichincha del Sindicato de Prensa Rosario (Santiago 146 bis). Para inscribirse enviar un correo a contacto@agenciapresentes.org


Presentación del DICIEMBRE, el libro de SUB COOP

Presentación del DICIEMBRE, el libro de SUB COOP

El Sindicato de Prensa Rosario y Sub Cooperativa de Fotógrafos, invitan a la presentación del libro DICIEMBRE, editado por la cooperativa, que se realizará el viernes 26 de mayo a las 19 en el Centro de Formación Profesional Pichincha, ubicado en Santiago 146 bis.

Entrada libre y gratuita.


Taller de narrativa visual con SubCoop

Taller de narrativa visual con SubCoop

El Sindicato de Prensa Rosario abre la inscripción al taller “Narrativa Visual” a cargo de Nicolás Pousthomis de Sub-Cooperativa de Fotógrafos que se realizará el 26 y 27 de mayo en el Centro de Formación Profesional Pichincha del gremio, en Santiago 146 bis.

La propuesta tiene como objetivo trabajar sobre la construcción de sentido a través de la edición de proyectos fotográficos en proceso. Para ello, se presentarán trabajos de autores inspiradores, se analizarán mecanismos narrativos y se explorarán recursos estéticos del lenguaje fotográfico para la mejor concreción del concepto buscado y para la construcción de la mirada personal.



De interés

Un paso más hacia la ampliación de derechos

A favor de la iniciativa impulsada por el oficialismo votaron 52 senadores. Sólo tres se opusieron y hubo dos abstenciones. La UCR y el peronismo disidente plantearon modificaciones en particular. La mayoría del FAP se ausentó. El texto pasó a Diputados.

http://bit.ly/R0qr2W


Tucumán: 1º Encuentro de Mujeres de Prensa

A partir de las 9 comenzará el primer Encuentro de Mujeres de Prensa, con la participación de trabajadoras y trabajadores de los medios, especialistas, funcionarias, dirigentes y estudiantes.

http://bit.ly/O72l67


La Quinta de Funes será sitio de la Memoria

La Quinta de Funes fue declarada "Sitio de Memoria del Terrorismo de Estado" por el Concejo Municipal de la localidad vecina. De manera unánime, los ediles le dieron curso a una iniciativa de la agrupación socialista funense Alfredo Palacios que dispuso colocar una señalización en las adyacencias al centro clandestino de detención de la última dictadura militar, en la intersección de Ruta 9 y diagonal San José. Esta demarcación será conforme a lo establecido por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, autoridad de aplicación de una ley nacional que contiene este tipo de rememoraciones. "Nos pareció importante para reconstruir la memoria colectiva de la ciudad", señaló Evan Schegtel, uno de los integrantes del espacio que impulsó el proyecto.

http://bit.ly/MQ8tiO


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